¿Y si pido ayuda? ¿Será el momento correcto? ¿Podré hablar de todo?
Estas son preguntas que muchas personas se hacen antes de iniciar un proceso terapéutico. No estás solo/a si has sentido duda, miedo o incluso vergüenza de buscar ayuda psicológica. Dar el primer paso no siempre es fácil, pero puede ser profundamente transformador.
¿Por qué sentimos miedo antes de empezar terapia?
Iniciar un proceso terapéutico implica abrirnos emocionalmente. A veces, nos preocupa ser juzgados o no ser comprendidos. Otras veces, sentimos que no estamos «tan mal» como para acudir a un/a psicólogo/a, o no sabemos qué decir al llegar a la primera sesión.
Según una investigación publicada en Frontiers in Psychology, muchas personas en las primeras sesiones intentan medir cuánto pueden confiar, y retienen parte de lo que sienten por miedo a exponerse demasiado (Kleiven et al., 2020). Es completamente natural. No hay un ritmo correcto: tú marcas el camino.
La primera sesión: un espacio para explorar
La primera sesión suele estar dedicada a conocernos. No es necesario “contarlo todo” ni tener claridad sobre lo que te ocurre. Es un momento de encuentro en el que puedes hablar, preguntar y sentir si la terapia y el/la terapeuta son adecuados para ti. No se trata de buscar soluciones rápidas, sino de empezar a construir un espacio seguro donde tus emociones puedan expresarse sin juicio.
¿Qué puede ofrecerte la terapia?
Más allá de resolver un síntoma, la terapia puede ayudarte a reconectar contigo mismo/a, comprender tu historia y encontrar nuevas formas de afrontar lo que vives. Es un espacio íntimo y confidencial, donde te acompaña un/a profesional capacitado/a para guiar el proceso con respeto, conocimiento y sensibilidad.
El vínculo terapéutico (la relación entre tú y tu terapeuta) es uno de los elementos más importantes del proceso. Cuando hay confianza y respeto mutuo, se abre la posibilidad de cambio. Incluso si llegas sin saber por dónde empezar, ese es un excelente punto de partida.
¿Y si todavía tengo dudas?
Tener dudas no significa que no estés listo/a. A veces, hablar de tus miedos a iniciar terapia en la propia terapia puede ser parte del proceso. Lo importante es que si algo dentro de ti te impulsa a buscar ayuda, escuches esa voz con cariño.
Pedir apoyo es un acto de valentía, no de debilidad.
¿Te animas a dar el primer paso?
Estoy aquí para acompañarte desde un enfoque cálido, profesional y respetuoso. Podemos comenzar con una primera sesión de orientación sin compromiso ni costo. Escríbeme y conversemos.
Referencias (APA 7)
Kleiven, G. S., Hjeltnes, A., Råbu, M., & Moltu, C. (2020). Opening up: Clients’ inner struggles in the initial phase of therapy. Frontiers in Psychology, 11, 591146. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2020.591146


